Hablamos del cuidado de la piel con la dermatóloga Marta Vilavella Rius
  • 7 junio, 2021

Hablamos del cuidado de la piel con la dermatóloga Marta Vilavella Rius

1. ¿Cómo afecta el uso de la mascarilla a nuestra piel?

La oclusión producida por la mascarilla aumenta la temperatura y la humedad de la zona (“efecto sauna”). Este aumento de temperatura y humedad favorece la proliferación de bacterias presentes en la superficie de nuestra piel y estimula la producción de sebo por parte de nuestras glándulas sebáceas. El aumento de sebo servirá de alimento para estos gérmenes y producirá oclusión de los poros, todo ello se traducirá en un empeoramiento o aparición de lesiones acneiformes, fenómeno que ya ha recibido nombre propio: “MASKNE”. Además, la fricción continua de la mascarilla en la piel puede provocar inflamación en forma de eccemas.

2. ¿Podrías darme algunos consejos para cuidar la piel de nuestra cara y protegerla de las mascarillas?

Lo más importante es intentar mantener la piel lo más limpia posible. Realizaremos una higiene exhaustiva mañana y noche con un limpiador adecuado a nuestro tipo de piel. Utilizaremos hidratantes con texturas ligeras, tipo gel o crema-gel que sean libres de aceites. Debemos utilizar fotoprotector ya que las mascarillas no protegen del 100% de la radiación solar. Recomendamos de nuevo texturas ligeras y no comedogénicas.
Es necesario cambiar las mascarillas desechables y lavar las mascarillas de tela reutilizables con frecuencia.
Si ya han aparecido lesiones de acné y no remiten con estos cuidados, acudiremos al dermatólogo para que paute fármacos tópicos u orales según la severidad del caso.

“No tenemos que olvidar de proteger nuestra piel de la radiación solar, aunque llevemos mascarillas. Pues éstas no nos protegen del 100%.” Apunta la experta dermatóloga

3. Y hablando de fotoprotección , ¿Detectas a menudo consultas por aparición de alguna anomalía en la piel en consecuencia a la exposición solar?

Por supuesto, es el día a día de los dermatólogos. El sol tiene muchos beneficios ya que nos ayuda a fabricar vitamina D y mejora el estado de ánimo, pero en la piel, provoca daños a corto y a largo plazo. Los que más observamos en la consulta son los producidos a largo plazo, lo que se conoce como la “memoria de la piel” que son los cambios producidos por la radiación solar acumulada a lo largo de la vida. Los principales daños a largo plazo son el fotoenvejecimiento (en forma de manchas, arrugas y dilataciones capilares) y el cáncer de piel.

4. ¿Cómo afecta el estrés y la ansiedad a nuestra piel?

La piel y el cerebro son dos órganos estrechamente relacionados ya que cuando se forma el embrión derivan de la misma capa.
La angustia desencadena la liberación de la hormona del estrés: el cortisol. Esta hormona produce diversos efectos sobre la piel: retrasa la curación de las heridas, altera la barrera de protección natural y afecta al sistema inmunológico, mermando sus defensas. Si nuestra piel no funciona correctamente y no está en óptimas condiciones de salud, no lucirá bien. Existen muchas enfermedades cutáneas que empeoran con el estrés, como la psoriasis, el acné, la rosácea, la dermatitis atópica, etc.

5. Teniendo en cuenta los cambios de hábitos en verano y el aumento a la exposición solar, ¿Qué deberíamos hacer antes de verano para preparar nuestra piel y evitar daños posteriores?

La mejor estrategia para evitar daños a corto y a largo plazo es la fotoprotección. Utilizaremos un protector solar de amplio espectro que proteja frente a la radiación UVB, UVA, infrarrojos y luz visible, lo suficientemente alto (FP50+) y que sea adecuado a nuestro tipo de piel.
Podemos empezar con una la exposición solar gradual, es decir, exponer nuestra piel al sol varios minutos al día de manera progresiva para ir “acostumbrándola” poco a poco a la radiación y para evitar que la reciba de golpe durante horas.
También podemos tomar fotoprotección oral unos meses antes de la exposición solar, es decir, tomar nutricosméticos que contienen minerales y vitaminas que protegen nuestra piel desde dentro mejorando la resistencia al daño celular producido por los radicales libres de la radiación solar. Además, sabemos que la radiación solar produce una destrucción de las fibras de colágeno y elastina. Si tenemos pensado exponernos al sol, una buena estrategia para paliar estos efectos sería la de tomar suplementos nutricionales con colágeno y elastina.

6. Sabemos que Ceannum es un nutricosmético, ¿Qué ventaja tiene la nutricosmética frente a la cosmética convencional (cremas) y qué beneficios son interesantes conocer sobre Ceannum?

Creo que se complementan. Yo le digo a mis pacientes que tan importante es cuidarse por fuera como por dentro. A partir de los 30 años disminuye de manera progresiva la cantidad de colágeno presente de manera natural en nuestro organismo. Se sabe que existe una relación directa sobre nuestra alimentación y la salud y el aspecto de nuestra piel. Cuidarse la piel con cosméticos (el más importante de todos el fotoprotector) nos ayuda a mejorar la calidad de la piel y tomar nutricosméticos con colágeno y elastina nos ayuda a “alimentarla” desde dentro.

cuidado e la piel antienvejecimiento

7. ¿Cómo funciona la acción conjunta de Ceannum: colágeno, elastina y vitamina C?

El colágeno y la elastina son dos proteínas estructurales presentes en nuestra piel que nos proporcionan firmeza y elasticidad. La vitamina C es un potente antioxidante que combate el efecto de los radicales libres y que, además, fomenta la producción de colágeno propio. De esta manera, se potencian los efectos.

8. Cómo dermatóloga dame 3 consejos para tener una piel sana y bonita.

1 Tener una rutina cosmética adecuada que incluya fotoprotección, antioxidantes (vitamina C, ácido ferúlico, etc.) y transformadores epidérmicos (retinol, ácido glicólico, etc.).
2 Realizar una dieta equilibrada y suplementarla con nutricosméticos. Para el aspecto de la piel es importante que generemos colágeno, y la vitamina C nos ayuda en ese proceso.
3 Acudir a la dermatóloga/o para realizar procedimientos dermo-cosméticos en función de nuestras necesidades

9. ¿Algún consejo para detectar nosotros mismos que necesitamos un cuidado extra o tratamiento en la piel facial?

La piel es un órgano vivo que evoluciona con el tiempo. Si en algún momento notamos una piel no uniforme, apagada, con alteraciones en el tono, la pigmentación o el sebo; es el momento de acudir al dermatólogo, que es el especialista que se encarga de mantener y restaurar la salud y la belleza de la piel.

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